1. Mis experiencias con el accompañamiento de mi padre enfermo, hasta el momento de su muerte.
Introduccion:
A lo largo de un periodo de un año y medio accompañe mi padre en su proceso de enfermidad que llevo a su muerte, en la madrugada del 1 de agosto 2003. Para entender bien (yo por primero) mi experiencias a lo largo de todo este periodo, tengo que decribir en forma sintetico quien era mi padre.
Un hombre sincero y digno, un hombre muy vital, un hombre que siempre se ha ocupado de su familia, su mujer, y sus 3 hijos, de un modo muy particular.
Un hombre social, que no hizo ningun differencia en su trato con gente de distintas clases sociales. Un hombre con un gran corazon que siempre se intereso en las vidas de los otros, manteniendo contacto con mucha gente, amigos, familiares, vecinos...
No fue un hombre que espresara con facilidad sus emociones, pero siempre fue claro para todos su amabilidad, su interes sincero y su preocupacion por las vidas de sus queridos. Fue un hombre que construyo su vida con valores humanos. Fue un hombre con mucho humor y creatividad. Le encanto de divertir a su alrededor. Pero tambien fue un hombre que, en un periodo de su vida fue muy mal tratado y falsamente acusado y encarcelado por 2 años en circunstancias totalmente deshumanisante. Suffri todo tipo de humiliacion y degradacion. Pero esa experiencia tan impactante nunca le llevo al risentimiento.
Quando vi como mi padre fue perdiendo su vitalidad, su buen humor, a causa del creciente deterioro de su cuerpo, vi entonces un ser humano, fuerte de espiritud, lucido, encarcelado en su propio cuerpo, y me entro una gran compassion. Vi como luchaba contro ese deterioro, mantendiendo con pura voluntad mental una rigurosa disciplina de ejercicios diario, para no perder totalmente su capacidad de moverse. Fue un esfuerzo tremendo para el a lo largo de un año y medio. Lo acompañe, a veces mas veces a la semana, en estos sus esfuerzos, acompañandolo en sus ejercicios y saliendo con el, haciendo pequeños paseos en el entorno de la casa. El con su rotulo (un especie de carrete que le ayudava á caminar) y yo a su lado.
Querio estar para el. Como no era hombre de hablar mucho de si, no pudia hacer conversaciones con el sobre el sentido de la vida o sul tema de la muerte y el despues de la muerte fisica. El estuve muy preocupado por mantenerse mas o menos movil y en vida, porqu estuve muy preocupado por mi mama, su grande amor. Estuve muy preocupado por ella, en el caso que el no estaria mas a su lado.
Al mismo tiempo suffri tanto fisicamente, que casi en cada paseo que hizimos el me dijo que queria irse, que ya no tenia ganas de quedarse en este mundo. Que queria que le dieron algo para murir, y que tenia que haber una posibilidad de darle algo para murir. En estas ocasiones le dije que, si el de verdad quiere murir, eso en su edad de 95 años, no es muy dificil. Solo requiere de que el suelta todo lo que le mantiene aqui y se deja ir. Siempre cuando le dije eso, el se volvia silencioso y senti que habia algo que el no habia todavia resuelto, algo que necesitava reconciliacion. Senti muchas veces como estava trabajando algo en su cabeza que no se expresava. Y empeze decirlo que quizas tenia todavia resolver algo, antes de poder despedirse. Asi de un lado hablava de querer irse y de otro lado un momento despues se dedicava a sus ejercicios con total tenacia. Si como me habia puesto en una frequencia con el, muy de sentirlo, de conectar con el, senti esta lucha suya interna entre dos cosas. De querer irse y la otra que era un misterio, que no expresava.
Yo habia decidido ya hace un buen tiempo de darle todo mi amor, mi afecto, en modo suave y sin hablar de eso. De comunicar con el desde ese gran afecto y amor que senti para el. Con eso trate de transmitirlo en cada contacto corporal ese gran afecto y siempre senti una reaccion suya, un
'movimiento' de su corazon, una comunicacion sin palabras, muy intima. A veces me agradecia por venir tanto y hacer todas estas cosas con el, y yo le respondi de no necesitava agradecerme, que yo estuve muy agradecido de poder ayudar a el que me habia dado tanto. Que para mi era un gran
placer de poder estar para el ahora. Y a medida que el tiempo pasava y el deterioro de su cuerpo avanzava, el me pregunte, cada vez cuando estuve por despedirme, cuando venio de vuelta, eso con un gran deseo en sus ojos.
Y siempre senti un gran amor por este ser tan querido y ya tan dependiente de los otros.
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