lunes, 31 de marzo de 2008
Descripcion de mis experiencias en el accompañamiento de dos personas muy queridas hasta su momento de dejar este mundo. (8º parte)
Introduccion :
Voy a intentar de ordinar mis experiencias de acompañamiento de una amiga, persona muy querida, Desiree, durante sus ultimos 10 meses de vida en este mundo y en este tiempo.
Quiero empezar el relate con la descripcion del momento en que ella fue informado de su situacion de salud y como ella reacciono y empezo a dar su imagen de como vivir estos ultimos 10 meses. Empiezo con eso porque fue el primer impacto.
Al rededor de mayo 2003 Desiree empeze de suffir de fenomenos de dislexia y fallas en sus facultades de escribir. Tambien tenia varios momentos de 'fall-outs', que tiene que ver con que no tenia control sobre sus reacciones motoricos mientras estuve guidando su coche. Entonces ella
decidio de ir al hospital donde los medicos descubrieron 3 tumores en el cerebro y le comunicaron que esta vez su situacion es terminal, que ya esta demasiado avanzado el proceso y que ya no pueden hacer nada para ella. Le dijieron que tiene al maximo 7 meses de vida y lo unico que
pueden hacer es ayudarla con ua serie de radiaciones para ralentar un poco el proceso y intentar de que le vuelva el control sobre sus facultades de escribir y de leer por un tiempo. Explicaron que los tumores han producido liquidos que presionan sobre ciertos centros y que eso le produce esas fallas de funcciones. Para empezar le han dado pildolas que extraigan esos liquidos y en la semana que viene empiezan con las radiaciones. Le han informado tambien que con el pasar del tiempo sus periodos de dormir se van hacer simepre mas largos, hasta finalmente no se despierte mas.
Aparte de estas explicaciones los medicos tambien le dijieron que estos tumores tienen que haber estado operando ya hace mucho tiempo, pero en un estado de 'stasis', por lo cual no les habian descubiertos antes, y que por cierto estan en relacion directa con el tumor que ella tenia en el
pulmon. Hasta aqui las explicaciones de los medicos sobre la situacion.
Despues de haber recibido toda esta informacion, paso algo muy particular con Desiree. En pocos segundos su primer estado de choque total se convertio en un registro pleno de total liberacion. Se senti de golpe luminoso y liberado de todo peso. Con un humor como nunca antes, con una emocion muy positiva, muy suave y luminosa, muy conectada con lo mejor de ella. A mi, que soy muy sensible a captar el estado interior de las personas, eso me ha impresionado mucho. Ella me ha contado que quiere hacer con este tiempo que le queda y tambien me conto que ella tiene una
certeza interna que todo ira bien. Me dijo que está lista para emprender una nueva aventura y que no tiene miedo a la muerte fisica. Que finalmente se siente capaz de accumplir con la intencion que siempre ha tenido, pero que siempre le ha resultado dificil de realizar. Me dijo que tiene muy
claro su proyecto de los proximos meses.
Antes de todo quiere dejar todo en orden en el plan practico, para asegurar que despues de que ella se ha ido, sus familiares (hermanas) no se encuentran con tener que dar soluciones a deudas y demas. Esta parte ella ponia en marcha inmediatamente con el ayudo de dos amigas suyas quienes son especialistas en estas cosas. La segunda parte de su proyecto es de querer dejar en todos sus familiares y amigos un sentimiento muy positivo que abre futuro. Para lograr eso ella se decidio de tener momentos y conversaciones muy intimos y de corazon a corazon con cada uno aparte, con la intencion de dar a cada uno lo que necesita. Ademas ella tiene claro que cada uno llega con sus propios proyecciones sobre la muerte, que les estan produciendo dificultades en como meterse con esta situacion. Y por eso, me dijo, ha decidido de 'marcar' lo que ella no quiere hablar y aquello que sí quiere hablar con ellos. Y con eso quiere llevar todo su medio inmediato, que son muchas personas, hacia un sentimiento alegre y luminoso, sin ningun drama por medio.
Otro aspecto de su plan es que va regalando todas las cosas (abastante extraordinarias) que ella accumulo en sus viajes por el mundo. Dice que este acto le de una gran alegria. Quiere quedarse sin nada antes de irse.
Ella me dijo tambien que internamente ya ha soltado todo, pero que le gusteria mucho si podemos hacer juntos, ella y yo, un proceso de preparacion interna. Y por supuesto le he dicho que si, que estoy encantado de poder hacer este proceso de preparacion junto con ella.
Y con este acuerdo entre nosotros dos, empezo un periodo largo de muchas largas conversaciones y dialogos que para mi fueron un enorme regalo por lo afascinante que fueron.
El pedido
Este escrito es de 1983 y se refiere a un segmento de un trabajo con imágenes para movilizar la Fuerza denominado Oficio: una ceremonia habitual y muy conocida entre los humanistas y al alcance de cualquier persona. Lo han pedido algunos amigos que siguen el blog y me parece vigente a pesar de sus 25 años. Decíamos entonces:
Todos sabemos que el Oficio está compuesto por tres grandes prácticas efectuadas sintéticamente, y una meditación sobre un tema también fundamental: los Principios de la Acción Válida . Respecto de las prácticas, la primera es el de relax físico, interno y mental . El relajamiento nos da la condición adecuada para el desarrollo completo del Oficio y es, en sí mismo, una importante experiencia.
La segunda es el trabajo con la Fuerza, una de las prácticas fundamentales de la Doctrina de Silo y una vía importante para el crecimiento interno.
La tercera es la que conocemos como “pedido” y se efectúa luego del trabajo con la Fuerza. Acerca de ella es que queremos aportar algunas explicaciones.
La experiencia aconseja: “Con esta Fuerza que hemos recibido, concentremos la mente en el cumplimiento de aquello que necesitemos realmente”. ¿Y qué hacemos entonces? Resumiendo todas las operaciones mentales involucradas, diremos que: imaginamos la situación positiva que necesitamos, nos concentramos fuertemente en ella y sentimos la emoción que esa imagen positiva nos produce. Hacemos esto durante unos pocos minutos, y con este tono concluye la práctica total del Oficio, respondiendo al saludo del Oficiante con nuestros mejores deseos, con nuestra mejor intención: la de que todos tengamos Paz, Fuerza y Alegría.
Esto que hacemos está muy bien; es exactamente así, pero ocurre que no todos logramos el importante beneficio que produce la práctica del pedido. Alguno puede decir que es poco el tiempo que se dispone para ella; otro, que no conoce cómo hacerlo mejor; otro que él sí efectúa esta práctica con un gran beneficio. Pidamos a este último un poco de paciencia y tratemos de dar más elementos a los que necesitan perfeccionar su manera de hacer el pedido.
El pedido es un trabajo de comunicación con uno mismo.
La convicción de que es únicamente en el trasfondo de uno mismo donde vamos a encontrar lo que buscamos es indispensable para tener la actitud correcta frente a la práctica, que no es, por cierto, la actitud de mendigo, de suplicante.
Lo primero entonces, que ya viene favorecido por el relajamiento y el contacto con la Fuerza, es la inmersión profunda en un estado de armonía cuya evidencia es el silencio interno. Al comenzar el pedido, nos sumergimos en nosotros mismos sin temor y sin resistencias, sin prestar atención a las imágenes que pudiesen aparecer, hasta que poco a poco, desaparezcan.
Así llegamos a un contacto completo con todo nuestro ser, que se puede describir como una percepción generalizada de nosotros mismos y que, por tanto, no se concreta en una imagen particular.
Este es el primer logro de esta práctica: la comunicación con uno mismo.
Alcanzado este estado, concentramos la mente en la imagen de aquello que realmente necesitamos. Esta concentración, hecha desde un estado de total contacto con uno mismo, tiene una fuerza incontenible.
Reparemos ahora en lo que debemos pedir, ya que hemos comentado cómo hacerlo.
Debemos pedir lo que necesitemos, no lo que caprichosamente se nos ocurra. Es verdad que, si se ha cumplido el primer paso, no aparecerán imágenes volubles o antojadizas, pero es bueno advertir sobre la eficacia del pedido. Se pide lo que se necesita para uno, para otros o para todos, según las ocasiones. Por ejemplo, sabemos por experiencia que pedir por la Obra Común, por la expansión de la Doctrina, es pedir por una totalidad que nos incluye como todo y nos exalta como parte.
En este momento del pedido hay un requerimiento interno que es exigencia por carácter de necesidad.
Esta es la clave de la eficacia del pedido: la necesidad y la fuerza que se ha reunido para demandarnos a nosotros mismos. Sólo así se logra desencadenar una acción externa coherente. Repitámoslo. El que sabe pedir así, concentrando la mente en la imagen de lo que necesita, obtendrá lo que busca porque ya lo tiene, y sólo debe descubrirlo en sí mismo
Representada en la mente la imagen adecuada, la que es necesaria y positiva, la emoción que produce visualizar lo que necesitamos y vamos a obtener, debe ser experimentada y asociada a la imagen.
Dejemos actuar la emoción libremente, pero sepamos que cualquier manifestación catártica en este caso es indicador de que no se visualizó la imagen adecuada, o no se le asoció una emoción positiva. La catarsis, si ocurre, es indicador de error. En cambio, si sentimos que nuestra respiración se amplía, y una confianza muy firme nos gana, y nuestra disposición para obrar crece, podemos estar seguros de que nos acercamos bastante a un buen trabajo.
Digamos también algo muy importante que ocurre más tarde.
Según hemos comentado hoy, en el pedido hay un componente que podríamos designar, desde una perspectiva más sicológica, como intelectual (la representación de la imagen) y otro componente de carácter emotivo (la emoción que se despierta y uno asocia a la imagen). El Trabajo sobre esos centros de respuesta al mundo provoca, con posterioridad a la experiencia, una actitud motriz dirigida al cumplimiento de tareas necesarias. Esta acción, este pedir obrando, habrá de ser fundamental para alcanzar aquello que necesitamos para nosotros y para otros.
Esto es lo que queriamos comentar hoy sobre la práctica del Pedido, un aspecto del Oficio, en base a explicaciones ya dadas sobre el tema.
Agregamos ahora una recomendación práctica. Si se carece de experiencia suficiente para hacer el pedido en el breve tiempo con que se cuenta en el Oficio, la ejercitación será provechosa. Este adiestramiento se puede hacer separando el Pedido de la práctica del Oficio y efectuándolo como un ejercicio en sí. Verán entonces similitudes fundamentales con las diferentes formas de trabajo con el Guía y ambas prácticas se reforzarán.
(…)
Luis Ammann, reunión de Consejo en el Hotel Savoy, Buenos Aires, 1983. Más información en La Mirada Interna y El paisaje Interno, Obras Completas de Silo, Editorial Plaza y Valdez, México 2004. También Autoliberación, L. A. Ammann, Ed. Altamira Buenos Aires, 2004
martes, 25 de marzo de 2008
Descripcion de mis experiencias en el accompañamiento de dos personas muy queridas hasta su momento de dejar este mundo. (7º parte)
algo, pero no es claro lo que esta haciendo. Esta ocupada con algo. Entra mi padre y intenta hablar con ella. Pero es como ella no lo ve. Entonces el la invita a venir con el, pero ella no reacciona y sigue haciendo lo que esta haciendo. Mi padre esta detras de ella y ella nunca se da de vuelta
para mirarlo. Tambien en este sueño el es joven y radiante. Entonces el me mira con cara alegre y se direcciona hacia la puerta de la habitacion, la abre y detras de el hay solo luz. El sale, pero continua mirandome. Lo veo en medio de esta luz. Despues de haber soñado dos veces en seguida el mismo sueño, me entro la certeza que mi padre tratava de comunicarme algo para mi mama. Percibi en el sueño un encuentro entre dos mundos que yo podia ver, pero mi madre no. Y por el gran afecto que emanava de mi padre y su alegria en mirandome, me dava la muy fuerte impresion que el significado del sueño era que mi padre estava 'diciendome' de decir a mi madre que el la espera para llevarla con el.
Me producia un fuerte encaje y el sueño no reaparece la noche siguiente.
A la vuelta en Holanda, visitando mi mama, le cuento el sueño y mi certeza que su gran amor la esperara. Y vi su emocion y intimo conexion que todavia ella tiene con el.
Y con eso creo de haber escrito las experiencias mas importantes en relacion con el proceso de acompañamiento de mi padre hasta y despues de su muerte fisica. Sigo teniendo una conexion interna muy viva con el que siempre me produce una suave alegria y que me hace recordar que las
acciones y el amor de las personas queridas continuan actuar en nostros de un modo positivo, reconfortante y vitalisante.
lunes, 24 de marzo de 2008
Sobre el amor y la bondad (Silo)
P.: Podrías decir algo sobre el amor y la compasión? En el Mensaje se habla mucho del amor y la compasión. Como sería la actitud para llegar a ese estado de amor y compasión y para poderlo transferir a los otros?
R.: Me parece que mucha gente siente la compasión. Esa compasión que siente siempre parte por una suerte de empatía con el otro, ponerse en el lugar del otro. Si no me pongo en el lugar del otro no puedo sentir el otro. No puedo tener ninguna compasión si no siento al otro. Es verbal pero no es profundo, porque la compasión es interna, tengo que sentir al otro por dentro. Yo puedo ser compasivo si experimento lo que experimenta el otro, como explica el Budha, cuando transmite compasión por determinados animales. No estamos hablando de personas, estamos hablando de algo más lejano. Al ver sus descripciones, cómo va sintiendo estos animales de adentro es una cosa espectacular, es fantástico cómo logra esa empatía con cosas tanto lejanas para uno como un perro, un gato, un tigre. Bueno, nosotros no pretendemos tanto como esas descripciones pero sí pretendemos acercarnos al otro. Si nos sentimos como él, sentimos una cosa cálida con él, una cercanía con él que nos induce a solucionar los problemas de él. La compasión lleva necesariamente a buscar las salidas de los problemas del otro exactamente como si fueran problemas míos, por lo tanto si no lo siento al otro difícilmente puedo ejercitar mi compasión. Sin duda que puedo ejercitar buenos deseos pero no logro sentirlo desde adentro.
Hablemos ahora del amor. Cómo puedo sentir el amor si es algo que tiene que ponerse en marcha desde adentro. Desde donde se siente el amor? desde el corazón dicen algunos. Está bien, los egipcios lo sentían en el hígado (risas), eran los lugares donde se alojaba el alma. Bueno según
las culturas, se aloja el alma en distintas vísceras (risas) por ejemplo hay algunas culturas donde el alma se aloja en el bolsillo (risas). Es una víscera muy especial.
Bueno, bromas aparte, efectivamente hay un registro interno. Diciendo algo herético debemos conceder que el amor se experimenta un poco alucinatoriamente. Querida mía, tus labios de rosa, tus dientes de marfil...! Bueno, las descripciones que hacen los enamorados son descripciones de monstruos!! (risas) Cómo tus dientes de marfil y tus labios de rosa? (risas) Bueno, pero todos sabemos lo que se está tratando de transmitir cuando se dicen estas cosas. Son cosas que van
hacia la expresión poética y que a través de las palabras transmiten registros. Eso es lo que siento, amor, siento que eres una rosa, una flor. Por supuesto si alguien es muy riguroso dirá: una flor? y dónde están las raíces? (risas) Pero la transmisión de registros puede ser perfecta. Con estas palabras que son metáforas, la gente lo sabe muy bien lo que tiene que decir, pero lo adecuado es que coincida con lo que experimenta.
Por eso digo que tiene elementos alucinatorios, porque quitas la representación, lo inmediato, lo visual, lo auditivo y lo reemplazas por representaciones que hacen alusión. Estamos hablando lógicamente del amor entre personas, pero el amor por todas la personas, a medida que se amplía se pierde concentración. Sentir amor por una persona, a veces, vaya y pase, a lo mejor una vez en la vida o dos, o diez, pero no todo el día, a todas las horas y en todos los momentos. Sentir amor por diez personas al mismo tiempo es un poco más complicado, pero es posible.
Sentir amor por la humanidad..., bueno tal vez experimente un sentimiento muy abarcativo, muy amplio, muy interesante pero no sé si se puede hablar de amar, de sentir a la humanidad. Cuando se siente amor se siente al otro. Cuando uno siente amor por la humanidad en realidad tiene un registro amplio pero sobre todo inspirador. Ese sentimiento lo lleva a uno a distintas cosas que no son estrictamente el amor. Así que, uno experimenta el amor por lo cercano pero difícilmente lo experimenta por lo lejano que es la humanidad. Más que nada uno lo experimenta por la propia tribu, por la familia, padre, madre, a lo mejor por la gente de la localidad donde uno vive porque hay experiencias comunes, pero gentes de otros países, de otros lugares me es más difícil sentirlas y
ojalá los que lo dicen lo sientan porque si no lo sienten... y hablan de esas cosas... pecado! (risas)
Entonces ese amor por la humanidad que sería tan importante en este momento, ese amor por la humanidad no me parece que esté tan difundido y que se pueda experimentar realmente, pero sí me parece que se puede hacer un esfuerzo en esa dirección. Sentir en esta dirección me parece que es un gran avance. Tratar de lograr esa comunicación con lo que llamamos la humanidad me parece un gran avance, pero dar por sentado que sentimos amor por la humanidad me parece que deberíamos revisarlo.
Porque estas cosas que son tan importantes y que al final terminan en una imagen del mundo hay que tratarlas con cierta delicadeza, no con slogans: Yo amo la humanidad! Bueno felíz de ti que logras eso, pero bueno, dónde lo sientes? En el pie, en el corazón? Que te da una respiración profunda? Modificas la realidad, la alucinas de algún modo?
siento amor por otro y yo deseo profundamente sentir amor por los otros, yo trabajo internamente para expandir mi amor y para saber cómo hacer y cómo va mi trabajo tengo experiencias, tengo registros distintos, veo cómo avanzo y yo aspiro algun día a registrar ese amor por la humanidad,
pero yo no lo registro y no miento ni me miento y aspiro a ese amor por la humanidad y si yo estoy en esa dirección, entonces tendré que reconocer que estoy amando a la humanidad que está en el pasado y que está también en el futuro. Es una humanidad que no veo, es una humanidad que vendrá, que vendrá. Podré hacer eso si empiezo a expandir mis sentimientos hacia los otros que están porque los veo que están presentes. Imagínate llegar a la historia de la humanidad, no hablo de
datos historicos, hablo de la humanidad hoy presente que es la continuación de una humanidad que ha trabajado desde hace miles de años, cientos de miles de años. Cómo puedo experimentar amor por esa humanidad? Es un proceso, siento amor por el proceso humano, algo que va cambiando, y se va transformando, no como una piedra, como algo estático, algo que tiene futuro, algo que me hace apartar todas las piedras del camino. (Los ojos del N. se ponen brillantes y su emoción llega como una onda a toda la sala)
P.: y sobre la bondad?
R.: Y sobre la bondad, qué podría decirte de la bondad? Que se experimenta como una reconciliación con uno mismo aunque se refiere a los otros.. Así como se experimenta el odio, lo opuesto a la reconciliación, a la bondad. El odio te lleva a una tensión tal que exige una catarsis, una tensión inaguantable, en donde no soportas al otro, donde quieres hacer desaparecer al otro. En la bondad se amplía el otro y en él te reconoces y eso te reconcilia. Y ese es un registro unitivo. El otro caso es un registro de disolución, de desintegración. Y cuando eso pasa, lo recuerdas como algo desintegrador, como algo malo que te pasó. Y cuando sucede lo otro, cuando recuerdas un acto de bondad que has producido, lo traes a la mejoria y te sirve hoy. Eso es lo que tú necesitas recordar, lo bueno que has hecho, y eso es lo que te invita a hacer esas buenas cosas en el futuro. Si hubiera alma, esa alma trabajaría con fuerzas, con fuerzas que van produciendo una cierta unidad o fuerzas que se contraponen que se oponen entre si. Para que habría de continuar esa alma, para sentir siempre ese sufrimiento, esa oposición? Mejor que desaparezca! (risas). Si esa alma existiera
quisisiéramos que esa alma fuera unitiva, que tuviera un centro hacia lo cual todo converge y todo se armoniza en ese centro. Quisiéramos que eso sí fuera creciendo. Aspiraríamos a una alma en crecimiento y no a una alma estática fija como una fotografía, viviendo en una determinada habitación, dentro un salón. Sería un alma que se amplía.
En el medioevo hablaron del alma del mundo. Un alma más allá de lo individual de lo personal, pero que permitía que las cosas funcionaran En los animales y en la personas, en esa época se creía que existía un alma en las personas y en los animales. Era lo que anima-ba a los anima-les. Era ese principio que le daba movimiento. Y de esa alma entendieron que en algún momento se producía un nuevo principio que ya no era simplemente el alma. Se parecía más a un soplo, a un espíritu, algo que se sentía adentro en el corazón en los pulmones, era algo como respiratorio un pneuma como los neumáticos (risas) que tienen aire adentro. Así se sentía en esa época el espíritu, como un principio distinto al alma y ese espíritu no estaba existiendo siempre, se creaba, se iba generando por lo que hacías, porque tú estabas en este mundo con tu cuerpo y hacías cosas con tu cuerpo, no solo subsistías, no solo comías cosas, cumplías con tus necesidades sino que tenías aspiraciones,
tenías tendencias al futuro a ver qué tipo de cosas ibas a lograr y lo hacías con personas en un mundo de personas. Te relacionabas con las personas en un modo unitivo o de un modo contradictorio. Y cuando te relacionabas con las personas contradictoriamente también creabas
contradicción en ti mismo, entonces no podías volar hacia el espíritu, no podías construirlo, te faltaba unidad. Y para obtener esta unidad necesitabas de actos de bondad. Esto creían los antiguos.
sábado, 15 de marzo de 2008
Reflexiones sobre el pedido
No necesitamos entender cómo funciona el pedido para poder trabajar con él, del mismo modo en que no necesitamos saber cómo funciona internamente un televisor para ver televisión. Sólo tenemos que tener en claro algunas reglas básicas para que nuestros pedidos encuentren su mejor expresión y se realicen.
De eso trata este texto, de poner por escrito algunos descubrimientos propios de la meditación personal, y compartirlos con la mejor de las intenciones: "encontrar destinatarios a quienes les sirva leerlos, y mejor aún practicarlos". De ningún modo
afirmamos que las cosas sean del modo en que las expondremos, sólo expondremos nuestro parecer al respecto.
Prestemos atención a aquello que pedimos, en principio no nos interesa saber puntualmente qué es lo que cada uno pidió, es decir si pedimos un novio/a, un lingote de oro o la paz mundial. Amplío el concepto: no importa sólo en principio y a los efectos de trabajar el mecanismo del pedido. Luego, debemos comprender que si queremos vivir en coherencia, sí importará lo que pidamos.
Primero determinaremos cuál es el tema de interés y cómo formularemos el pedido. Por ejemplo, si me preocupa una enfermedad, puedo enfocar el pedido de diversas formas, de todas ellas, las que me interesan son las que hablan de lo que quiero pedir en positivo.
Para que quede más claro, puedo pedir curarme del problema de salud que tengo, por ej.: "no quiero estar enfermo de cáncer", o puedo pedir que crezca mi salud más y más cada día. En ambos casos estamos pidiendo lo mismo, a la primer forma de pedir la llamamos pedido en negativo, a la segunda la llamamos pedido en positivo.
¿Por qué esta distinción? El pedido en negativo enfoca nuestra conciencia en el problema, y el pedido en positivo enfoca la conciencia en la solución al problema. La primer opción consume muchos más recursos energéticos que la segunda, y no siempre resulta efectiva.
Pedir en positivo, atiende a la solución del problema puntual y al proceso que lo generó. Estamos acostumbrados a pedir por urgencia y no por importancia, ¿qué quiere decir esto? La mayoría de los pedidos que he observado se refieren a circunstancias puntuales y coyunturales, pedimos por una imagen congelada en el tiempo (por ej.: "que la cirugía de mi madre salga bien") y olvidamos por completo el proceso que atraviesa la persona en cuestión.
Me parece que lo mejor es tomar el tema del pedido, la imagen del problema por el que pedimos solución, como un síntoma de algo mayor, como el resultado indeseado de un proceso desequilibrante de la franja temática que sea (salud, afecto, economía, etc.).
Atentos a esto último, el pedido por la urgencia es lo mejor que podemos hacer aquí y ahora por la persona en cuestión, pero una vez que esa situación coyuntural se resuelva, queda pendiente el tema del proceso. Como le comentaba hace unos días a una amiga mensajera, aprendí del peor modo que uno no debe dejar las cosas en el pasado así como así.
En innumerables ocasiones he resistido la violencia en mí y fuera de mí, corté la cadena de transmisión de esa violencia hacia otros, pero me olvidé de algo importantísimo: enterrar el registro violento de una experiencia no es la forma saludable de hacer las cosas.
Si uno deja la reconciliación para más adelante, por razones de urgencia (o las que fueren), está depositando una bomba en un pozo, y tarde o temprano eso hará explosión, y el pozo suele estar en nuestras vísceras, que con el tiempo se enferman. A esto me refiero cuando hablo de proceso y de que la enfermedad (o lo que fuere: problemas afectivos, económicos, etc.) es un síntoma de algo mayor.
He constatado con mucho dolor que buenos amigos por los cuales hemos hecho pedidos, han sanado y acto seguido siguieron adelante como si nada, desatendiendo el proceso que los llevó a tal estado. Luego de un tiempo, dependiendo de la edad y de las condiciones físicas de la persona, el problema resurgió y con más fuerza que antes.
Es por esto que considero que no tenemos que dar por solucionado el tema con el pedido puntual del momento, creo que una vez lograda la mejoría buscada tendríamos que enfocarnos en adquirir una visión global del problema y de cómo se llegó a ese estado.
Esto último no siempre está al alcance de todos, a veces pedimos por familiares o amigos que no disponen de nuestras herramientas para el cambio profundo. En esos casos, podemos ayudarlos pidiendo que la fuerza "lave o limpie" todos los registros vinculados tema y que llevaron al desequilibro (pedido que también puede hacer el
destinatario). Visto el pedido como un proceso en sí mismo, el paso uno consiste en atender la urgencia y el paso dos en atender al proceso que desencadenó dicha urgencia.
Creo importante mencionar que el pedido, cuando es formulado a la ligera, puede volvérsenos en contra. Baste como ejemplo la leyenda del rey Midas, aquel que pidió que todo lo que tocase se convirtiera en oro… Valga para estos casos el siguiente consejo: "ten cuidado con lo que pidas con fuerza, porque te será concedido".
Nuestro equipo básico viene dotado de fábrica con un mecanismo de seguridad para estos casos, se llama unidad interna. La unidad interna consiste en pensar, sentir y actuar en una misma dirección (aunque no necesariamente en ese orden).
Sólo los pedidos formulados con unidad interna y con fuerza se cumplen relativamente rápido, pero si el pedido contraría el proceso en el que está inmerso el destinatario del mismo, habrá un posterior rebote en la medida en que no se trabaje también sobre el proceso.
La unidad interna no es un mecanismo de seguridad infalible, algunas personas logran burlarlo cuando piden con el intelecto, la emoción o la motricidad falseados. La unidad interna sólo nos hace más eficientes, pero si no es guiada por el sentido, nos conduce al
desequilibrio.
Es por lo anterior que damos un paso más allá de la unidad interna y hablamos de acción válida. Es decir que la mejor forma de saber que aquello que estamos pidiendo no se nos volverá en contra, es sopesar la imagen del pedido con el registro interno que nos produce, y si el registro es de paz, fuerza y alegría, pues adelante con él.
Muchas veces confundimos el registro de alivio propio de las imágenes opuestas a las que nos producen tensión, con el registro de acción válida. El registro de alivio es útil sólo si lo vemos como un comienzo en el proceso de aprender a elegir, pero tiene sus
riesgos, no nos impedirá equivocarnos. Además podríamos pasarnos la vida saltando entre un registro y su opuesto sin advertir que seguimos empantanados en el mundo de la contradicción. En cambio, el registro de acción válida es siempre indicador del mejor camino posible.
Otro asunto a tener en cuenta al formular un pedido es el destinatario, podemos pedir para nosotros mismos o para otros. Algunos opinan que pedir para uno es un acto de egoísmo que atenta contra nuestra evolución. Una visión extremadamente psicologista del tema afirmaría que los pedidos para "uno" son alimento para el ego, y que mientras haya ego no habrá silencio (o paz) en nuestro interior.
Creo que este último punto es de importancia, y se resuelve atendiendo a la diferencia entre necesidad y deseo. A mi parecer la necesidad es esencial y el deseo es ilusorio. Ambos son compensatorios, pero en el caso de la necesidad, luego de satisfacerla encontramos un registro de saciedad al compensar el desequilibrio que la generó, en cambio en el caso del deseo ese registro no aparece. Muchas veces la dificultad en establecer la diferencia reside en el hecho de que una misma imagen tiene componentes de necesidad y de deseo.
A la hora de pedir para uno, me parece que es necesario mantener un equilibrio entre el adentro y el afuera, aunque en lo personal estoy convencido de que tal distinción es inapropiada a la hora de describir el mundo que creamos a cada instante. Creo que ambos mundos son un sólo e indisoluble mundo, y por ende lo que ocurra en el llamado "mundo interno" también ocurrirá en el "mundo externo". Por ello me resulta saludable y coherente pensar que aquello que pido debe cumplir con la regla de oro "trata a los demás como te gustaría ser tratado", dicho de otro modo, debo formular mi pedido de modo que aquello que pido para mí se aplique a otros y que aquello que pido para otros se aplique a mí.
Para que quede más claro, volviendo al ejemplo del comienzo, si pido por mi salud estaré fortaleciendo la coherencia de mi mundo al pedir también por la salud de aquellos que me rodean. Y si pido por la salud de aquellos que me rodean, no debo olvidar que yo también soy parte de ese mundo y merecedor de salud.
Una de las cosas que descubrí al experimentar con imágenes, es que el espacio de representación tiene lo que los físicos llaman "estructura de campo". El concepto de estructura de campo convive con nosotros (al menos en occidente) desde hace más de
doscientos años, y se desarrolló por la necesidad de explicar la acción a distancia en fenómenos tales como el electromagnetismo y la gravedad.
¿Por qué menciono esto? Porque es muy cierto aquello de que "los pensamientos con fuerza producen y atraen acciones", pero nunca queda en claro el cómo, y aunque a los efectos prácticos no sea importante, me pareció interesante mencionar que a mi parecer, el doble se mueve por la estructura de campo del espacio de representación realizando las conexiones energéticas tendientes al cumplimiento del pedido.
Ahora bien, esto de pedir no es sólo una cuestión del plano energético, a la hora de pensar en construir el mundo que soñamos, debemos tener muy en cuenta que la conciencia se expresa en el mundo a través de nuestros actos, y que nuestros actos se relacionarán con los actos de otros soñadores, que aparecerán en nuestras vidas por
el sólo hecho de compartir con fuerza un mismo sueño, y no aparecerán por arte de magia sino (en mi opinión) guiados por nuestros dobles.
Nuestras imágenes producen y atraen acciones conformando un circuito de refuerzo creciente. Si nuestro sueño conlleva nuestras mejores aspiraciones para nosotros y los demás, nos relacionaremos con personas que coincidan en esas aspiraciones, pero si nuestros sueños se parecen más a las pesadillas que nos despiertan por la noche, nos
relacionaremos con quienes compartan esas pesadillas.
Aquí me gustaría hacer un alto para recomendar un ejercicio de auto observación. No nos pasamos el día haciendo pedidos con fuerza, pero sí nos pasamos el día ocupando nuestra mente en pensamientos, y los pensamientos reiterados a la larga también producen y atraen acciones.
Sería interesante que a intervalos regulares durante el transcurso del día, nos sorprendiéramos en nuestros propios pensamientos y pudiésemos tomar nota de ellos, de modo de ir advirtiendo que es lo que estamos construyendo en nuestras vidas. En mi caso me ayudaba un reloj que hacía sonar un bip cada 5 o 10 minutos sin que yo tuviera
que distraerme en su funcionamiento (el tiempo lo pone cada uno pudiendo comenzar con lapsos de varias horas y no de minutos).
Al final del día podemos releer nuestras notas y respondernos estas preguntas: ¿Estoy pensando en positivo o en negativo? ¿Cómo se aplica a mí aquello que pienso de los demás? ¿Cómo se aplica a los demás aquello que pienso de mí? ¿Cómo se aplica a mí aquello que quiero para los demás? ¿Cómo se aplica a los demás aquello que quiero para mí? ¿Hay concordancia entre lo que pienso y quiero cuando se trata de otros y cuando se trata de mí?
Repasemos cada caso.
¿Estoy pensando en positivo o en negativo? Si se tratara de éste último caso, ¿puedo reformular aquello pensado de modo positivo? Si puedo sigo adelante, pero si no ¿qué pasa si me relajo y pruebo de nuevo? Relajarme me permite ver otras opciones que estando tenso no había advertido, así que lo más probable es que si estoy bien relajado pueda reformular mi pensamiento en positivo sin dificultades.
Las preguntas que siguen van encadenadas unas a otras: ¿Cómo se aplica a mí aquello que pienso de los demás? ¿Cómo se aplica a los demás aquello que pienso de mí? ¿Cómo se aplica a mí aquello que quiero para los demás? ¿Cómo se aplica a los demás aquello que quiero para mí? ¿Hay concordancia entre lo que pienso y quiero cuando se trata de otros y cuando se trata de mí? Si no hay concordancia, es decir que aquello que pienso y quiero es diferente si se trata de "mí o para mí" que si se trata de "otros o para
otros", aquí tengo un problema de contradicción porque los otros forman parte de mi mundo (y yo formo parte del de ellos). De nuevo, el estar relajado me ayudará a esclarecer el asunto.
A veces puede ocurrir que no tenemos en claro aquello que queremos, ya sea para nosotros o para los demás. A veces ocurre que vemos a alguien que necesita ayuda pero no sabemos de qué modo brindársela, o la necesitamos nosotros mismos, pero no sabemos pedirla. En estos casos uno simplemente puede reconocer las propias limitaciones y pedir "lo mejor", sin saber de qué se trata.
A veces creemos tener en claro qué hacer o pedir pero no necesariamente eso es lo mejor para el otro o para nosotros, es mejor no confiarse ni pensar que uno se las sabe todas. A veces no tenemos que intervenir, o tenemos que hacerlo pero no del modo en
que pensamos. Aquí nos ayudarán nuevamente las preguntas del ejercicio anterior. Pero si se nos dificulta aclarar el tema, pedir "lo mejor" suele ser la opción válida.
Al trabajar con el pedido es común caer en un fenómeno mental conocido como "conciencia mágica". La conciencia mágica es tal porque no contempla la intervención humana en el logro de aquello que se pide o piensa.
La conciencia se expresa en el mundo a través de los actos de los seres humanos, por lo tanto responde a la forma de "conciencia mágica" todo aquello que pidamos que no vincule a unos seres humanos con otros para su cometido.
Creo que el vínculo más fuerte y duradero entre nosotros es el que se da en el plano energético-espiritual, un mundo más allá de la conciencia (por ahora) dónde la intencionalidad nos hermana y el amor de la creación nos cobija.
Ese plano se expresa en este a través de nosotros y de nuestros actos, pasando por el tamiz de nuestro mundo interno. Nuestras tensiones nos limitan encadenando a la conciencia a este espacio y a este tiempo, y a menudo nos impiden cumplir lo acordado en aquel plano con los compañeros de Obra.
Un fuerte abrazo,
jueves, 13 de marzo de 2008
Experiencias de comunicación
Ayer tuve la suerte de disfrutar de una digna discusión con amigos queridos. Pudimos intercambiar puntos de vista y analizar cómo esos puntos de vista se reflejan en nuestros actos y condicionan nuestras vidas. Abriendo o cerrando posibilidades. Entendiendo o confundiendo nuestros destinos.
¡Qué interesante es ir descifrando, a medida que uno se expresa, cuáles son las verdaderas convicciones que a uno lo mueven!
Aprendí mucho, sentí que crecía en esa charla, con avances y retrocesos, aciertos y errores. Pero construyendo con intentos lo que quiero que sea la relación con la gente que aprecio.
Y me vienen a la mente frases pronunciadas ayer. Y tengo la tentación de intentar reproducir nuestros discursos. Pero creo que más importante que las palabras, por muy inspiradas que puedan parecer en determinados momentos, son los sentimientos. Las sensaciones que fuimos viviendo en ese tobogán de comunicación.
Es obvio que puedo hablar de mí, si bien dijimos cosas sobre nosotros, no es lógico que yo describa como se sintió el otro.
Así que intentaré desbrozar unas ideas sobre cómo me sentí yo, qué experimenté. No desde las ideas, sino desde el corazón.
Sentí hastío, animadversión, fastidio por tantas circunstancias adversas. Por tanta elucubración dañina, tanta gente buscando el mal ajeno. Y me reconocía en los crápulas, en los pérfidos, en los inhumanos. Sentía además del citado fastidio, un profundo asco. Asco por la dejadez, por la sumisión, por la mezquindad, por la decrepitud, por sentirse a expensas de los jodidos corruptos.
Un sentimiento grotesco, primal, pero por el que no estaba dispuesto a ser tragado. No quería sumergirme en el desasociego.
Y tenía frente a mí gente querida con la suficiente lucidez para despegarme del cuero los sinsabores y las flaquezas de espíritu.
¿Qué era lo que tenía sentido? ¿Para qué soportar todo esto? ¿Qué hay más allá de la desazón?
Y entonces me di cuenta que hay otros componentes. Otra compositiva orgánica. Que existían sentimientos acerados en mi interior. La porfía de la especie. El instinto de supervivencia que brotaba. Un calor que se sentía en la palma de las manos y a la altura del pecho. Una extraña vibración que me impulsaba a saltar por sobre el vacío existencial. La vida es ese turbulento viaje como de montaña rusa, pasando por los estados internos del alma a toda velocidad y sin final.
Digo sentimientos acerados por dos atributos del acero: la fortaleza inmutable y el brillo.
Y así descubría cómo ese fuego interno tenía que ver con el hombre primigenio. Con el que se atrevió a dar un paso al frente y descubrir que era posible transportar una brasa. Que compartió ese calor en la cueva, que se ha ido sucediendo en la historia a cada paso, haciendo la vida humana más poderosa. Se sucedían las imágenes en mi cabeza, los avances tecnológicos, pero sobre todo me venían a la cabeza personajes que dieron al mundo sus creaciones, sus esfuerzos, sus creencias.
Y yo también reconocía en mí ese fuego sagrado. Esa succión hacia el futuro luminoso del hombre. Hablo de succión como de impulso, de algo que nos lanza a pasar por encima de nuestros egoísmos y urgencias. Nos hace descubrir la verdadera matemáticas interna: que dice que dar es vivir y no dar es morir. Así de drástico. La vida se da o se quita. En cada elección uno mata o da vida. Es bueno tener eso claro. Cuando uno decide no saludar a alguien lo está matando para sí. Le estás quitando la opción de SER en tu vida.
Pero tampoco quiero distraerme en cuestiones de psicología existencial profunda.
Lo que viví ayer fue un mano a mano con la vida, con los seres amados. Fue reconocer en mí lo hijoputezco y lo inmortal. Y elegir en consecuencia. Aprender a elegir en consecuencia. Descubrir que cada elección está sistemáticamente compensada con mis pensamientos, con mis sentimientos y con mis actos. Y poder unir en coherencia esas tres fórmulas era la aspiración.
No es la felicidad el resultado, sino la búsqueda. No quiero el ideal, quiero amar la búsqueda de ese ideal. Y para eso debo reconciliarme con la vida.
Un abrazo a todos.
¡Paz, fuerza y alegría!
miércoles, 12 de marzo de 2008
Descripcion de mis experiencias en el accompañamiento de dos personas muy queridas hasta su momento de dejar este mundo. (6º parte)
Jueves, 31 de julio y la noche de jueves a viernes:
Durante todo el dia nos alternamos para estar algunas horas con nuestro padre. Mi madre esta haciendo su trabajo (eso lo noto) para prepararse al despido. La dejamos su espacio y varias veces durante este dia ella se va para estar con su gran amor. Habla con el, diciendo que lo ama mucho y
que se vaya en paz, tomando su mano en la suya. Y el le dava señales, pretando su mano. Ella estuve feliz con eso, porque ya no era segura si el podia escucharla. Todo eso ella nos conto en otro momento.
Yo vi que el cuerpo estuve haciendo su batallia, que ya era solo la battallia del cuerpo, como un organismo que estuve luchando en contra de su propio deterioro, como un perro fidel. De mi opinion ya no habia ninguna relacion entre la lucha del cuerpo y el hermoso ser que tenia que
lograr de desprenderse de ese vehiculo que le habia acompañado fidelmente por todo su vida.
En la tarde me fue de nuevo al bosque, buscandome un lugar tranquilo y apartado y me ponia a pensar en mi padre y a hablar con el. Diciendole todo lo que me parecia importante.
Y me entro una sensacion, un contacto, y senti con certeza que era un mensajero, un angel de la muerte. La cosa sorprendiente fue que este 'angel' emanava una paz total y una suavidad muy confortante y mientras me acercava a el, se desolvio. Senti despues un profundo agradecimiento.
A partir de las 21.00 horas mi padre entra en un estado de calma y advierto que el cuerpo ha dejado de luchar. Invito a mi madre y mis hermanas alrededor de su cama, preguntandoles de enviar a el sus mejores sentimientos de amor, y nada de tristeza, explicando que la tristeza no le va ayudar a desprenderse de este mundo. Tambien les digo de no identificarse son su cuerpo, pero de hacer el esfuerzo de conectar con lo que es el, ayudandose con sus mejores recuerdos. Me siguen en este mi
pedido. Si les entra tristeza, les digo, es mejor de alejarse un momento y areglar su emocion afuera del dormitorio. Todo eso con mucho suavidad.
Estamos un tiempo juntos alrededor de la cama y se produce una muy linda atmosfera. Cada uno de nosotros le toca suavemente, transmitiendo amor y bien estar. El se queda muy tranquilo y aunque parece que no esta o esta medio comatoide, estoy seguro que el registra nuestra presencia. Despues
un tiempo volvemos a la teraza en el salon, para hablar un poco entre nosotros y tomarnos algo para beber. De vez en cuando me vuelvo al dormitorio para ver como esta mi padre. El sigue estar muy tranquilo con respiracion calma.
Creo que era alrededor de la once cuando decidi de hacer otra vez la ceremonia de asistencia.
Me pongo en una silla al lado de su cama y su cabeza, busco paz interna y empiezo la ceremonia, muy suave, con mucho afecto. Observo que el esta reaccionando a las frases y en un cierto momento estende hacia adelante un brazo y hace un sonido con un tono de sorpresa y de felicidad. Mi interpretacion es que el esta viendo algo que le hace feliz. Yo siento una atmosfera muy calido y confortante que invade la habitacion.
De ahi en adelante voy a controlar su estado cada 15 minutos. A la una repito otra vez la ceremonia de asistencia y noto que su cara se distiende completamente. Una hora despues observo que su respiracion se va cambiando y diminuendo. Veo que se a vuelto dificultosa y advierto mis hermanas y mi mama que segun mi impresion nuestro padre esta para irse pronto. La hora es dos de la mañana del viernes. Mi madre no quiere mas ir a su lado y dice que ya se ha despedido y se va dormir en el salon. Nos pregunta de despertarla cuando papa se ha ido.
Mis hermanas y yo nos ponemos alrededor de la cama en total silencio, para acompañarlo hasta su ultimo respiro. L'atmosfera es muy lindo. Nos quedamos asi por dos horas, y por todo ese periodo de tiempo mando paz y sentimientos suaves de afecto. Se crea una atmosfera quasi magica.
Observo atentamente su respiracion y percibo claramente que es solamente la mecanica del cuerpo. Los pulmones y el corazon como ultimos organos del cuerpo que todavia funccionan. Para mi es fascinante de ver como son los pulmones y el corazon los ultimos mecanismos que 'mantienen' el alma y el espiritu ligado al cuerpo. Y llega el momento que los pulmones dejan de trabajar y precisamente en este momento hay un movimiento en la garganta y se para la respiracion. Veo que el corazon hace todavia algunos golpes y...se para... Miro de inmediato a la cara de mi padre y vi como de un golpe no hay mas lo que estuve en ese cuerpo. De un golpe el cuerpo es vacio...y parece de inmediato 'sin volumen'.... Para mi fue un momento casi mistico... y tambien de un gran solevamiento. Mi padre se libero de su cuerpo... y siento agradecimiento y una suave felicidad. Cierro sus ojos y pongo un beso en el frente de este cara vacia, y en silencio digo que se vaya bien y feliz hacia su nuevo mundo... Y mientras mis hermanas se ocupan de hacer algunas acciones necesarios antes instruidos por el doctor, yo voy a despertar mi mama. La hora es 4.15 de la madrugada.
Mis hermanas y yo , nos ocupamos de lavar y preparar el cuerpo. Fue muy especial hacer juntos ese ultimo acto, el cuerpo todavia teniendo cierto calor corporeo. Cuando terminamos, me sucedio una cosa muy particular.
Desde atras una ola muy suave de una energia traspaso mi cuerpo. Fue como una brisa, una acaricia y transmitia alegria, luminosidad y una sensacion de agradecimiento. Fue si como tocase mi corazon y senti que era la esencia de mi padre que se despidio. Fue un momento muy intimo y magico.
Despues, estando en la terraza, me salio un llanto convulsivo que no entendi. Reflexionando sobre eso me quedo claro que de golpe me habia dado cuenta que nunca mas podia tocar fisicamente mi padre. Que esta parte fisica se fue y que al realizarme eso me entro un golpe de fuerte dolor en el corazon. Asi decidi de volver a donde estava el cuerpo, me ponia al pie de la cama, mirando este cuerpo, y he hablado a mi padre sobre lo que me pasava y que ahora tenia despedirme de su cuerpo. Fue un acto que me producia calma y paz interior.
El mismo dia Lory venia a buscarme y nos hemos vuelto juntos a Amsterdam.
En nuestra casa, instalandonos en el balcon (habia mucho calor) he hablado por horas y horas, recordando y contando muchas cosas de mi padre. Tambien eso fue importante. El hablar de el por horas y Lory escuchando, tratando de integrar mi larga vida con el. Tambien el dia siguiente esas charlas continuavan y me hacian muy bien internamente.
Entre mi mama y mis hermanas habimos acordado que la ceremonia que suele hacer un prete, me ocupavo yo, haciendo la ceremonia nuestra de la Morte.
Hacer nuestra ceremonia fue tambien muy particular, porque toco profundamente el interior de mas que un familiar.
Con el ayudo de Eduardo, quien me explico como hacerlo, he seguido acompañando mi padre por un tiempo, haciendo la ceremonia de asistencia para el mas o menos cada tres semanas, hasta que tenia la certeza interna que el habia encontrado su camino hacia la luz. Tambien estas
experiencias fueron muy particular, porque cada vez senti como se acercaba una presencia que escuchaba con atencion mis palabras. Nunca lo 'vi' perdido, durante las primeras ceremonias lo 'vi' feliz y alegre, con expresion sorprendida, fascinado de algo, pero las palabras de la ceremonia
producian un cambio de postura, un escuchar. Y ese experiencia con el me producia la impresion que el estava todavia en un 'espacio intermedio'.
No se muy bien como traducir eso en palabras. Lo interesante fue que lo 'vi' siempre joven, alrededor de 25 años. En la ultima ceremonia que hize, en noviembre 2003, lo vi adelante una gran Luz, mirando hacia la Luz, y me entro la certeza que ya estava bien'en camino'.
Me doy cuenta que todo eso son traducciones de algo, de un estado, y que estas imagenes no corresponden a lo que realmente sucede.