martes, 30 de diciembre de 2008

Carta de Sergio a Rodolfo

Hola Rodolfo, creo que la sensibilidad de la que hablamos el sábado en La Reja no es un tema como muchos creen, sino un modo de percibir las cosas. Por eso -se me ocurre- que una simple iniciativa para que pidamos por la paz, pudiera resultar algo de vital importancia, un tema secundario en algunos casos, u ofensivo en otros. Cada uno sabrá (o no) desde donde percibe las cosas y como las integra.

En mi caso, cuando estuve ensayando eso de "tocar el arpa" (y me mandaron de regreso porque parece que la tocaba muy mal), entre febrero y marzo del 2007, me pasaron muchas cosas de las que aún no he hablado. Me animo a contarte en confianza que en cierta ocasión estuve en una región del espacio de representación, dónde me encontré con ciertos seres espirituales (no sé de qué otro modo llamarlos) que me dijeron en textuales palabras: "Sergio, se avecina una gran conflagración mundial". En otro encuentro posterior me dijeron: "Parece que en esta región del planeta zafamos…". Ese es el resumen, o lo más importante de la conversa.

Como verás no es un tema como para conversar en el desayuno con la vieja, no sin que llamen al loquero y te lleven entre cuatro (soy un poco pesado, y además me pongo algo inquieto cuando me llevan a dónde no quiero ir), así que nunca le saqué el tema a nadie. Pero en los últimos meses, el maestro se ha mostrado tan preocupado por el asunto bélico que me estoy animando a contarlo a los más íntimos.

Cuando veo los bombardeos por TV en casa, cuando pasa junto a mí un chico de 3 o 4 años descalzo, pidiendo una moneda a cambio de una figurita (sin entender por qué, ni para qué, ni lo que le depara la vida) me invade el llanto, recuerdo aquellos momentos, recuerdo las frases del maestro en El Camino, y doy gracias por haberme encontrado con este maravilloso grupo humano que somos todos nosotros.

Qué clase de paradoja es el Ser Humano? Capaz de obrar el milagro de la creación y al mismo tiempo de acabar con su propia especie y la vida entera en el planeta?

Tal vez, cómo decía Víctor Frankl, el hombre es ese ser que ha inventado las cámaras de gas de Auschwitz, pero también es el ser que ha entrado en esas cámaras con la cabeza erguida y el Padrenuestro o el Shema Yisrael en sus labios.

Por muy cierto que esto sea, la definición se queda chica, el ser humano es mucho más que todo eso y su existencia va mucho más allá que lo que percibimos en este momento histórico. Cómo escribí alguna vez, tengo la certeza de que en todo ser humano habita un dios que puja contra una maraña de sistemas de tensiones, que distraen a la conciencia de lo importante. Creo firmemente que se avecina el maravilloso momento en que esos dioses se expresen en el mundo y saquen al ser humano de la oscuridad del abismo.

Te mando un fuerte abrazo, Sergio.

No hay comentarios: